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“Nosotros somos inspirados por el Espíritu”

Ideas de Aplicación Metafísica para la Lección Bíblica de la Ciencia Cristiana sobre

“Espíritu”

Para la Semana del 1ro. al 7 de febrero del 2021

by Christie C. Hanzlik, C.S., Boulder, CO
ccern@mac.com • 720-331-9356 • christiecs.com

Traducción Libre de Maria Luisa Heron autorizada por W. Huff

Encuentro útil tener definiciones claras y nítidas de los términos en las Lecciones Bíblicas semanales, y la lección de esta semana sobre el “Espíritu” no es una excepción. Para mí, el Espíritu es lo que aviva, trae entusiasmo, da lozanía y novedad, da vida y es lo que inspira. Si bien cada uno de nosotros encontrará una conexión individual con la lección de esta semana, y cada uno de nosotros tiene su propio entendimiento de la palabra “Espíritu”, para los propósitos de las “Ideas de Aplicación Metafísica” de esta semana, estoy pensando en el Espíritu como inspiración divina.

TEXTO AUREO Y LECTURA ALTERNADA

Con esta frase “inspiración divina” en mente como una definición de “Espíritu”, el Texto Áureo de la Lección de esta semana podría decir algo como: “Prometo darte mi [inspiración] y mi mensaje …”. (Isaías 59:21)

Ten en cuenta que cuando sustituyo palabras en pasajes de la Biblia o citas que se encuentran en Ciencia y Salud, no estoy criticando ni corrigiendo los textos originales. La razón por la que encuentro útil probar con algunas sustituciones de palabras es para mantener los significados de los términos activos y nítidos en el pensamiento. A veces me encuentro leyendo el mismo párrafo dos o tres veces sin conectarme realmente con él, o leyendo sin sentirme inspirado. Y cuando esto sucede, me doy cuenta de que puedo cambiar las cosas y prestar mucha más atención mientras leo, si sustituyo activamente los términos por definiciones claras, nítidas. Si esta técnica de lectura no es útil para ti, o si tiene una mejor manera de conectarse con la lección, no dude en ignorar las sustituciones que estoy probando aquí en este Met.

En la Lectura Alternada se encuentran varias formas de describir al Espíritu, o la inspiración divina, como la fuente de toda bondad. Por ejemplo, “Ahora, bien, hay diversidad de dones, pero el mismo Espíritu”. (cita) En otras palabras, la inspiración divina es la fuente de todos nuestros diversos talentos.

SECCIÓN 1: EL ESPÍRITU ES TODO, BUENO

La primera sección alaba al Espíritu, la inspiración divina que llena, inspira y bendice todo el espacio. La inspiración divina, o Espíritu, es buena. (cita B1, Salmos 143: 10). Espíritu es sinónimo de Dios, y lo que proviene del Espíritu es Espirit-ual. Como creación e idea del Espíritu, venimos del Espíritu, por eso somos espirituales. Aplicando esta idea a la definición que establecí anteriormente, estamos divinamente inspirados. (cita C&S1, SH 331: 11)

Esta primera sección establece el hecho de que todo es del Espíritu y no hay existencia fuera del Espíritu.

SECCIÓN 2: VENIMOS DEL ESPÍRITU, SOMOS ESPÍRITU-AL

Después de que la primera sección establece la totalidad del Espíritu, la segunda sección explica que somos la creación y el aliento del Espíritu. “[El espíritu de Dios] me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida”. (cita B5, Job 33: 4) “todos los que son guiados por [inspiración divina], estos son la [creación del Espíritu]”. (cita B6, Romanos 8: 14-16)

En la medida en que aceptamos al Espíritu como nuestra única fuente de ser, más inspiración, propósito y gozo experimentamos. Estamos inspirados por el Espíritu, lo que es solo hermoso, puro y verdadero. El Espíritu y expresión del Espíritu (nosotros) no se pueden separar. El Espíritu nos inspira y somos la inspiración del Espíritu. Somos el aliento del Espíritu. (cita S4, 470: 6-9) Como explica Mary Baker Eddy, somos la “ascendencia del Espíritu”. (cita S5, 63: 5) Somos “tributarios” del Espíritu; venimos del Espíritu, y esa es nuestra única fuente. (cita S7, 481: 2)

Aquí está la cita 6 como aparece en la Versión del Nuevo Siglo (y con algunas sustituciones creativas de palabras): “Los verdaderos hijos de Dios son aquellos que se dejan guiar por el Espíritu de Dios [la inspiración divina]. El Espíritu [inspiración divina] que recibimos no nos vuelve esclavos del miedo; nos hace hijos de Dios. Con esa [inspiración divina] clamamos: “Padre”. Y el Espíritu mismo se une a nuestro espíritu para decir que somos hijos de Dios. . .. Sabemos que en todo Dios obra por el bien de los que aman [inspiración divina]. Son las personas a las que llamó, porque ese era el plan [inspirado por Dios] “. (cita B6, Rom 14-16, 28 NVI)

SECCIÓN 3: EL ESPÍRITU ES LA ÚNICA ATRACCIÓN REAL

La primera sección estableció la plenitud del Espíritu, la segunda sección explica que nuestra única fuente es el Espíritu y la tercera sección revela que no hay otro poder que el Espíritu. No hay otra fuerza ni poder que el Espíritu. (B8, Zacarías 4: 6)

La tercera sección nos recuerda que debemos estar alerta de que cuando aceptamos nuevas ideas para asegurarnos–de que son del Espíritu, que son divinamente inspiradas. Como leemos en 1ª de Juan, “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. (cita B12, Juan 4: 1) Esta cita me recuerda que siempre debo asegurarme de que no sea la voluntad humana la que me guíe, sino que siempre esté en sintonía con la voluntad divina. Han habido muchas ocasiones en las que pensé que tenía una gran idea, me emocioné mucho con ella y luego me decepcioné cuando no funcionó. Con el tiempo, recuerdo que si me hubiera detenido y preguntado primero: “¿Es esta una idea divinamente inspirada? que podría haberme ahorrado muchos problemas. Hacer una pausa para preguntar si nuestras ideas están inspiradas por Dios requiere mucha humildad y, sin embargo, este estado de alerta nos ayuda a mantenernos alineados con el Espíritu y también les da a las ideas su impulso perfecto. Al sintonizarnos con el Espíritu como nuestra única fuente, estamos “llenos de [inspiración divina]”. (cita B13, Efesios 5: 18)

Mary Baker Eddy explica que, en verdad, hay “sólo una atracción real, la del Espíritu [inspiración divina]”. Ella compara esta atracción con la aguja de una brújula que apunta al norte, lo que nos da un sentido de dirección seguro. Debido a que, en verdad, solo nos atrae el Espíritu, tenemos un sentido claro de dirección. (cit. C&S8, 102: 9) Debemos permanecer alerta al pensamiento limitado y a la materialidad que intentaría, como un imán falso, desviar la aguja de nuestra brújula. En verdad, solo hay una atracción real, pero también debemos estar atentos a la aparente atracción magnética del pensamiento nuboso que ofrece un sentido limitado de nuestro verdadero ser. (cita S9, 536: 11; cita C&S10 73:10)

Una forma de estar alerta es afirmar cada día: Yo solo soy atraído por el Espíritu (inspiración divina) y nada más puede atraer mi atención.

En verdad, no hay una guerra que reclame nuestra atención. La luz siempre vence a las sombras y el Espíritu siempre gana. El espíritu es la única atracción real.

En una visión limitada de nosotros, estamos divididos entre la atracción correcta y la incorrecta, y a menudo pensamos que son más atractivas las cosas incorrectas. Pero, a medida que llegamos a comprendernos a nosotros mismos de una manera cada vez más ilimitada, llegamos a encontrar que nuestra “individualidad espiritual jamás está mal”. (cit. C&S12, 491: 9-10) En otras palabras, a medida que entendemos cada vez mejor nuestra verdadera naturaleza, vemos que todo el tiempo solo somos inspirados divinamente. Para un sentido limitado, puede parecer que tenemos atracciones falsas, pero a través de la oración, reconociendo la supremacía del Espíritu, borramos este sentido limitado y obtenemos un sentido cada vez más ilimitado de nuestro verdadero y puro ser. (cita C&S12, 491: 7-10, 12)

SECCIÓN 4: EL EGO ÚNICO, EL ESPÍRITU, INSPIRA LA PROFECÍA

La primera sección estableció la totalidad del Espíritu, la segunda sección explicó que nuestra única fuente es el Espíritu, y la tercera sección reveló que no hay otro poder que el Espíritu. Y ahora, la cuarta sección da ejemplos de la visión y los dones que vienen con un reconocimiento activo del Espíritu como nuestra única fuente de existencia.

En la cuarta sección encontramos la historia de José interpretando el sueño de Faraón y, por lo tanto, capacitando a Faraón para proteger su reino durante el hambre. (cita B16, Génesis 41: 1-57) José no interpretó el sueño de Faraón a través del análisis psicológico. Su inspiración fue del Espíritu.

Como explica Mary Baker Eddy, “Los antiguos profetas [como José] obtuvieron su previsión desde un punto de vista espiritual e incorpóreo, no por presagiar el mal ni por confundir la realidad con la ficción, prediciendo el futuro desde un base de corporalidad y de creencias humanas”. (cita C&S13, 84: 3) Ella explica que nosotros también podemos tener este don de profecía. “Cuando están lo suficientemente avanzados en la Ciencia como para estar en armonía con la verdad del ser”, escribe, “los hombres involuntariamente llegan a ser videntes y profetas, no controlados por demonios, espíritus ni semidioses, sino por el Espíritu único. Es la prerrogativa de la Mente divina y siempre presente, y del pensamiento que está en concordancia con esta Mente, conocer el pasado, el presente y el futuro “. (cita C&S13, 84: 3)

En otra parte de Ciencia y Salud, define “profeta” como “un vidente espiritual; la desaparición del sentido material ante la consciencia d las realidades de la Verdad espiritual”. (C&S 593: 4-5) Mientras leo esta definición, mentalmente hago algunas sustituciones de palabras para ayudarme a entenderla. Para mí, esta definición se lee algo así como…. Un vidente espíritu-al; desaparición del sentido limitado ante los hechos conscientes de la Verdad ilimitada que es del Espíritu. José fue un profeta porque podía ver más allá del sentido limitado de las cosas, el sueño intrincado, y ver con sentido ilimitado (la visión del Espíritu).

Las citas de esta sección explican por qué es posible la profecía. No es que un mortal limitado tenga una visión de alguna Deidad lejana, sino que el Espíritu nos inspira constantemente y somos de Espíritu, así que somos uno con toda inspiración. Solo hay un Ego, el Espíritu, no un montón de pequeños egos corriendo por ahí tratando de encontrar un ego divino en alguna parte. Como escribe Mary Baker Eddy, “El Espíritu es el Ego que jamás sueña, sino que comprende todas las cosas; que jamás yerra y siempre está consciente; que jamás cree, sino que sabe; que jamás nace y jamás muere “. (cita C&S 16, 250: 7-11) Somos la expresión de este Ego. Si el Ego divino es el sol central, entonces nosotros somos los rayos y nuestra única individualidad proviene de ser el rayo del sol. Nuestra individualidad proviene de nuestra conexión inseparable con el Ego divino, el Espíritu, el sol central.

Esta idea de Ego me ha resultado útil siempre que parece que alguien tiene una opinión firme. Ya sea que alguien parezca crítico, grosero, chismoso, inseguro, jactancioso o encantador, todos estos son disfraces que nos tientan a creer que hay un ego distinto al Ego divino. No es personal. Podemos curar todo tipo de supuestos problemas del ego con la simple verdad de que el Espíritu es el Ego que todo lo sabe, la fuente de toda inspiración divina. “El espíritu es toda sabiduría; esto excluye la necesidad de [mera] creer “. (cita C&S 15, 487: 15-16)

SECCIÓN 5: EL SIEMPRE-PRESENTE PODER SANADOR DEL ESPÍRITU (INSPIRACIÓN DIVINA)

La primera sección estableció la plenitud del Espíritu, la segunda sección explicó que nuestra única fuente es el Espíritu, la tercera sección reveló que no hay otro poder que el Espíritu, y la cuarta sección dio ejemplos de la profecía que viene con un reconocimiento activo. del Espíritu como nuestra fuente. La quinta sección muestra cómo Cristo Jesús demostró que el poder sanador del Espíritu (inspiración divina) no depende de la ubicación física o el tiempo.

En esta sección está la historia de Cristo Jesús sanando al siervo del Centurión. (cita B20, Mateo 8: 5-10; 13) El siervo es sanado a distancia. En otras palabras, Cristo Jesús no viaja a la ubicación física del siervo. Para mí, esta curación demuestra el poder del Espíritu (inspiración divina) como siempre presente. En otras palabras, el poder del Espíritu no depende de una persona o un lugar. El poder del Espíritu está siempre presente.

Mary Baker Eddy explica: “Si el espíritu invade todo el espacio, no necesita ningún método material para la transmisión de mensajes”. (cita C&S 22, 78: 17-19) El Centurión parece haber tenido fe en este hecho divino también, confiando en que el poder sanador del Espíritu (inspiración divina) no depende de la proximidad física o d`el tiempo; sana instantáneamente. (cita B20, Mateo 8: 5-10; 13)

Mary Baker Eddy explica esto con más detalle: “La Ciencia puede sanar a los enfermos, que no están en presencia de sus sanadores, así como aquellos presentes, pues el espacio no es un obstáculo para la Mente. La Mente Inmortal sana lo que ojo no ha visto; pero la capacidad espiritual de comprender el pensamiento y sanar mediante el poder-Verdad, se gana solo en la medida en que el hombre se encuentra, no justificándose a sí mismo, sino reflejando la naturaleza divina”. (cita C&S 23, 179: 5)

La curación no depende de la ubicación física porque la verdad del Espíritu (inspiración divina) está siempre presente aquí y ahora, sin demora. Como escribe Mary Baker Eddy, “Si el Espíritu o el poder del Amor divino dan testimonio de la verdad, este es el ultimátum, el modo científico, y la curación es instantánea”. (cita C&S 25, 411: 10)

SECCIÓN 6: NACIDO DE NUEVO EN ESPÍRITU

La primera sección estableció la totalidad del Espíritu, la segunda sección explicó que nuestra única fuente es el Espíritu, la tercera sección reveló que no hay otro poder que el Espíritu, la cuarta sección dio ejemplos de la profecía que viene con un reconocimiento activo de Espíritu como nuestra fuente, y la quinta sección mostró que el poder sanador del Espíritu (inspiración divina) no depende de la ubicación física o el tiempo. En la sexta sección, encontramos la historia de Jesús enseñando a Nicodemo acerca de “nacer de nuevo” del Espíritu (inspiración divina) [o nacer “anothen” o “de arriba” en griego, como en GEM # 11].

Durante la conversación tarde en la noche de Nicodemo con Cristo Jesús, el Mostrador del Camino explicó que todos debemos nacer de nuevo. Según tengo entendido, nacer de nuevo significa rechazar la noción de un punto de partida físico y aceptar que siempre hemos existido en Espíritu, en Mente, en Verdad. Nunca hubo un primer momento de la Vida porque siempre hay un momento antes de ese, y un momento antes de ese, y un momento antes de ese … [pero en última instancia, todo de nuestra fuente divina, “arriba”.]

Somos la idea de la Mente; la inspiración del Espíritu; la expresión de la Vida. Desde un punto de vista limitado, parece como si tuviéramos un punto de partida en particular (nacimiento físico) y tendemos a limitarnos midiendo los viajes de la tierra alrededor del sol desde ese momento. Pero cuando miramos más allá de la visión limitada y examinamos la premisa de un nacimiento mortal a través del “microscopio del Espíritu” (el “microscopio de [inspiración divina]” C&S 264: 21), podemos ver que no hay una explicación ciencia- física al llamado punto de partida de la conciencia, nuestra capacidad de amar, nuestro ser innato e individualidad. En verdad, siempre lo hemos sido. No tenemos un punto de partida. Nunca hubo un momento en el que la Mente omnisciente no nos conociera o el Espíritu divino no nos estuviera inspirando, o la Vida estuviera vivir-endo en nosotros. Somos coexistentes y eternos con el Espíritu. Y nacemos de nuevo cada vez que obtenemos un sentido más expandido del verdadero ser, la verdadera existencia.

Nuestros continuos momentos de nacer-de-nuevo son también nuestro consuelo y protección en contra de la muerte: la creencia de un punto final. A medida que nacemos de nuevo continuamente con un sentido cada vez más expandido de existencia sin comienzo, se vuelve cada vez más claro que la existencia tampoco tiene fin. Las ideas de la mente no se agotan, la Mente nunca se cansa. Las expresiones del Espíritu nunca se quedan sin inspiración. La vida nunca deja de continuar vivir-endo. Como explica Mary Baker Eddy, “La comprensión de que la Vida es Dios, Espíritu, prolonga nuestros días fortaleciendo nuestra confianza en la realidad imperecedera de la Vida, su omnipotencia e inmortalidad”. (cita C&S 29, 487: 27)

SECCIÓN 7: NUESTRO PROPÓSITO IMPULSADO POR EL ESPÍRITU

He resumido los puntos de este Met al comienzo de cada sección. Y ahora estamos en nuestra sección final. Así como lo entiendo, la primera sección estableció la totalidad del Espíritu, la segunda sección explicó que nuestra única fuente es el Espíritu, la tercera sección reveló que no hay otro poder que el Espíritu, la cuarta sección dio ejemplos de la profecía que viene. con un conocimiento activo del Espíritu como nuestra fuente, la quinta sección mostró que el poder sanador del Espíritu (inspiración divina) no depende de la ubicación física o el tiempo, y la sexta sección mostró que todos podemos “nacer de nuevo” a través de la inspiración divina. La sección final y séptima nos dice que con propósito vivamos, en un claro sentido del Espíritu.

Nuestro propósito es ser una expresión del Espíritu. El espíritu es infinito. Y cada uno de nosotros es una expresión individualizada del Espíritu. Cada uno de nosotros tiene un propósito y un valor. Individual y colectivamente somos la expresión del Espíritu. Ninguno está excluido de esto. Cada uno de nosotros tiene un propósito divino y cada uno de nosotros es crucial para la expresión plena y completa del Espíritu.

Isaías nos ofrece a cada uno de nosotros una declaración de propósito: “El Espíritu de Jehová el Señor esta sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; … Espíritu en mí, porque el Señor me ha designado para anunciar las buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado para consolar a los que tienen el corazón roto, para decirles a los cautivos que son libres y para decirles a los presos que están en libertad… manto de alegría en lugar del espíritu angustiado “. (cita B23, Isaías 61: 1, 3, ) ¡Qué buen punto de partida nos ofrece Isaías para amar a nuestro prójimo con un propósito lleno del Espíritu!

Mary Baker Eddy también escribe sobre encontrar nuestro propósito. Ella explica: “El Espíritu, Dios, reúne los pensamientos informes en sus conductos adecuados, y desarrolla estos pensamientos, tal como abre los pétalos de un propósito sagrado con el fin de que el propósito pueda aparecer”. (cit. C&S 30, 506: 18) Aquí ella está comparando el “desarrollar estos pensamientos” con la apertura de pétalos a flores. Podríamos poner en práctica esta idea de muchas maneras diferentes … a un recién nacido, a alguien que aún no ha descubierto su propósito completo de vida, a alguien que parece estar fuera de lugar … cada uno de nosotros parece tener momentos en los que necesitamos descubrir un propósito más significativo.

A medida que nos sintonizamos con la inspiración del Espíritu, cada uno de nosotros puede descubrir más y más propósitos espíritu-ales. Podemos descubrir al profeta y sanador que hay en cada uno de nosotros. El Espíritu nos inspira a cada uno de nosotros con los dones de profecía y sanidad. Es como si esta sección final de la lección bíblica dijera: “Considérate un profeta espirit-ual. Considérate un sanador espiritual. Y vivir de acuerdo a ello “.

Mary Baker Eddy no se pierde el tiempo al tratar de esperar que cada uno de nosotros seamos profetas y sanadores. Ella nos da instrucciones para la vida directamente de la Biblia, “Oíd estos imperativos mandatos: “¡Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto! “¡Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura!” “¡Sanad a los enfermos!'(Cita C&S 32, 37:27)

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