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Bendiciones del regreso a la escuela: válidas para todos nosotros


Ideas de aplicación metafísica para la Lección Bíblica Trimestral de la Ciencia Cristiana sobre

“El hombre”
del 30 de agosto al 5 de septiembre de 202 1

por Christie C. Hanzlik, CS en Boulder, CO
ccern@mac.com • 720-331-9356 • christiecs.com

 

traducción libre de P.Kelly autorizada por W.Huff 

[Recordemos que en los Estados Unidos de Norteamérica, finalizadas las vacaciones de verano, esta semana los chicos retornan a sus escuelas]

Para mí, esta Lección Bíblica sobre “El hombre” es un recordatorio de que, ya sea que tú y yo literalmente regresemos o no a la escuela esta semana, todos podemos usar esta época del año para renovar nuestras cualidades de niños: la receptividad, la pureza y la mansedumbre. Podemos experimentar metafóricamente una semana de regreso a la escuela mientras nos enfocamos en nuestra innata semejanza a los niños. El Texto Áureo (TA) de la Lección Bíblica de esta semana nos recuerda, “… todos vosotros sois hijos del Altísimo”. (TA, Salmo 82: 6)

Dado que en este “Met” se trata acerca de volver a la escuela, pensé que podría sugerir algunas posibles asignaciones de “tareas para el hogar” para nosotros, los estudiantes. Hay seis tareas o deberes (más una tarea adicional) que ustedes pueden encontrar dentro de este Met.  Primero, les propongo que esta semana todos hagamos el pequeño esfuerzo de afirmar -incluso antes de levantarnos de la cama- que todos somos niños. Quizás podrías poner una nota adhesiva junto a tu cama que diga algo así como: “Tú eres un hijo del Dios viviente”. De hecho, todos somos hijos de Dios, no somos los adultos de Dios … cada uno de nosotros posee las cualidades de receptividad infantil, frescura, alegría, humor y la expectativa del bien. Y, en la medida en que reconocemos este regalo constante y renovador de la infancia eterna, lo experimentamos diariamente.

A medida que leía la Lección de esta semana, notaba que las cualidades de la juventud, enfatizadas en cada sección, se aplican bien a las personas y también se aplican bien a las instituciones. Como segunda tarea, considera relacionar las cualidades de la juventud enfatizadas en la lección de esta semana con cada aspecto de la actividad de la iglesia. Podríamos preguntarnos: “¿Qué sucede con nuestro concepto de iglesia cuando le aplicamos las cualidades de la juventud?” Como escribe Mary Baker Eddy: “Mientras la madurez está vacilando entre dos opiniones o batallando contra falsas creencias, la juventud da pasos fáciles y rápidos hacia la Verdad”. (cita C22, 236: 30-10) Cuando aplicamos esta oración a la iglesia, podría leerse como “Mientras [una iglesia envejecida] está vacilando entre dos opiniones o batallando contra falsas creencias, [una iglesia joven y vibrante] da pasos fáciles y rápidos hacia la Verdad”.

La Lectura Alternada (LA) relata la historia de Mateo en la cual los discípulos de Cristo Jesús le preguntaban cuál de ellos era el mayor. Su pregunta era una “cuestión de envejecimiento”, en el sentido de que delineaban un futuro y se basaban en un tradicionalismo sustentado en la jerarquía, lleno de ego y egocentrismo, y cosas semejantes. Este tipo de pensamiento está envejecido porque no permite frescura y renovación. Cristo Jesús no respondió a su pregunta señalando a uno de los discípulos como mejor que los demás, ni tampoco dijo: “ninguno de ustedes”. En cambio, le pidió a un niño que se uniera a su grupo e instruyó a los discípulos a “volverse como niños pequeños”. Cristo Jesús ilustra aún más este punto sobre la humildad infantil al recordar a los discípulos que ellos son las ovejas y no el Pastor, y que el Pastor divino no premia a una oveja por sobre otra, sino más bien se regocija por cada oveja, incluidas las que más ayuda necesitan. (LA, Mateo 18: 1-5, 10-14)

La Lección de esta semana también es un tratamiento eficaz contra la preocupación acerca de que los escolares comiencen su año escolar. Para una tercera tarea, ora por los escolares de todo el mundo. Siempre que tengamos la tentación de preocuparnos de que los escolares comiencen la escuela durante lo que parece ser una crisis médica y un clima en el cual los tiroteos escolares son lo suficientemente comunes como para que los niños deban participar en “simulacros de disparos” además de “simulacros de incendio”, podemos dejar que nuestro tentación de preocuparnos sea también nuestro recordatorio para afirmar que el Consolador (la acción del Pastor) está ahora mismo hablando y consolando a cada niño. Oramos hasta que ya no estemos preocupados porque la preocupación es una forma de malapráctica. En la política educativa, a menudo escuchamos la frase “ningún niño debe quedarse [o dejarse] atrás”. Bueno, aplicando la Lectura alternada de esta semana como una oración para todos los niños del mundo, podemos afirmar que en el reino de nuestro Pastor “no hay oveja abandonada o descuidada o dejada atrás”. De cada oveja se puede afirmar en oración que “Dios te vigila, te ama y protege”. (Himno 278)

 

Además de las ideas sobre la semejanza de niños, esta lección se basa en las Bienaventuranzas, que son un hermoso conjunto de ideas que nos dio el Maestro, Cristo Jesús. Como cuarta tarea, [para aquellos que conozcan el inglés] considera escuchar el podcast de audio de 9 partes sobre las Bienaventuranzas con el (entonces) erudito bíblico (y ahora profesor de Estudios Bíblicos de Principia College, Dr.) Barry Huff .  La dirección de este enlace en el sitio web oficial christianscience.com es https://www.christianscience.com/youth/sunday-school-teachers/the-beatitudes/the-beatitudes-podcast . [Aparece, junto con muchos más recursos, al final de esta página web: https://www.christianscience.com/youth/young-adult ].

También tengo curiosidad por saber por qué las Bienaventuranzas ocurren fuera de orden en la Lección — la sexta es la primera en la Lección, por ejemplo. Además, dos de ellos son dejadas fuera. Supongo que una tarea extra podría ser resolver esto. Y aquí las buenas noticias sobre nuestro regreso a la escuela … ¡ya somos estudiantes perfectos, con una conexión perfecta con la perfecta Mente divina!

 

SECCIÓN 1: La paternidad y maternidad de Dios
La primera sección de la Lección nos recuerda que Dios es el “Padre” y también la “Madre” de cada uno de nosotros. (citas B1 y B2, Isaías 63:16, Isaías 66:13) Cada uno de nosotros ha experimentado diferentes ejemplos humanos de padres y madres, y podemos tener ideas positivas o negativas, felices o con problemas, o simplemente, entremezcladas acerca de la relación que tenemos con los padres y madres humanos. Pero la Maternidad y Paternidad de Dios es perfecta, lo que significa que es el ideal perfecto de apoyo, aceptación y pertenencia, proveniente de nuestra ascendencia divina, ideal que es amoroso y basado en principios.

ceptar nuestro linaje divino de todo corazón es una oración sencilla y poderosa. Dios ya nos ha elegido como niños. Y podemos aceptar la filiación del Amor con la simple oración: “eres nuestro padre”. (cita B1, Isaías 63) ¡Qué oración más sencilla, de sólo tres palabras! Y como hijos del Amor / Verdad / Vida / Mente, somos los herederos del Amor / Verdad / Vida / Mente, lo que significa que heredamos libremente la bondad, la fuerza y ​​el poder del Amor / Verdad / Vida / Mente. (cita B4, Romanos 8:16, 17)

A lo largo de sus escritos, Mary Baker Eddy usa el término “hombre” para referirse a todos nosotros sin importar el género (tipo o especie), y dice que “Hombre es el nombre de familia para todas las ideas, los hijos y las hijas de Dios”. (cit. C1, 515: 20) A lo largo de los años, he tratado de pensar en otra palabra para “hombre” que lo abarque todo sin que parezca indicar un género. La lección de esta semana me ha hecho pensar que la palabra “descendiente” funciona en la mayoría de los casos, especialmente porque estamos afirmando que todos somos descendientes. Por ejemplo, considera sustituir la palabra “descendiente” por “hombre” en estas declaraciones…. “En la Ciencia divina, [el descendiente es] la imagen verdadera de Dios. La comprensión a la manera de Cristo del ser científico y de la curación divina incluye un Principio perfecto e idea perfecta — [Padre] perfecto y [descendiente] perfecto — como base del pensamiento y la demostración. (cita C6, p259: 6, 12)

 

SECCIÓN 2: Bienaventurados los puros
La segunda sección destaca la pureza infantil e incluye la bienaventuranza, “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios”. (cita B6, Mateo 5: 8) En otras palabras, bienaventurados los que tienen un verdadero entendimiento de la pureza, porque entenderán a Dios.

La inocencia y la pureza no son cualidades que comienzan en una cantidad fija que luego disminuye a medida que hacemos las cosas mal. No. Esa sería una visión limitada (o material) de la inocencia y la pureza. En cambio, nuestra inocencia y pureza crecen y se desarrollan cuanto más las entendemos. La inocencia y la pureza de un bebé recién nacido son preciosas, por supuesto. Pero a medida que enfrentamos desafíos y aprendemos a defender y verdaderamente comprender nuestra inocencia y pureza innatas, esas cualidades son fortalecidas y enriquecidas y su potencia se expande. Nuestra inocencia y pureza crecen a medida que los entendemos cada vez más.

Mucha gente cree falsamente que nuestra inocencia y pureza se pueden perder. La inocencia y la pureza no se pueden perder. Puede parecer que las olvidamos, o puede que parezcan nubladas, pero estas cualidades nunca se pierden. Nuestro Padre divino nos las dio y ellas no se nos pueden quitar. Estas cualidades solo pueden descubrirse y desarrollarse a medida que las entendemos cada vez más. Podemos sentirnos cada vez más puros y más y más inocentes cada día. He descubierto que ahora soy más consciente de mi inocencia y pureza innatas que hace veinte años. Si bien ahora sé que mi inocencia y pureza siempre estuvieron conmigo, ellas eran conceptos más confusos para mí veinte años atrás. Ahora están más claras.

Y espero que sigan volviéndose cada vez más y más claras y, por lo tanto, se vuelvan cada vez más y más potentes. El poder espiritual de nuestra inocencia y pureza es verdadero para todos nosotros.

Algunas personas parecen menospreciar a los jóvenes y a los más jóvenes aún por parecer inexpertos, ignorantes o irresponsables. Los “adultos” a veces parecen adoptar una actitud acerca de la juventud que suena algo así como: “Bueno, ahora no lo entienden, pero algún día verán…” No puedo imaginar una forma más sofocante de acercarme a los jóvenes y a los pensadores juveniles.

Este enfoque es una forma sutil de malapráctica contra las cualidades de la juventud que deberían ser atesoradas y estimadas en todos nosotros.  Todos somos los hijos de la Mente divina, y esta es nuestra única fuente de sabiduría y pureza. Todos podemos reclamar la juventud para nosotros mismos, y no menospreciar a otros que son juveniles, y no permitir que otros nos menosprecien por nuestro ánimo juvenil. Como nos dice 1 Timoteo, “No permitas que nadie te subestime por ser joven. Sé un ejemplo para todos los creyentes en lo que dices, en la forma en que vives, en tu amor, tu fe y tu pureza.” (cita B7, I Timoteo 4:12, NTV)

La segunda sección ilustra el poder protector de la pureza con la historia de José. La pureza de José lo protegió de las acusaciones falsas de la esposa de Potifar. (cita B9, Génesis 39: 1, 2, 6-10)

Mary Baker Eddy hace declaraciones contundentes sobre el poder protector de la pureza, que es una cualidad innata de la juventud. Ella escribe: “En la Ciencia [nosotros somos] linaje del Espíritu. Lo bello, lo bueno y lo puro constituyen [nuestra] ascendencia. [Nuestro] origen no está, como el de [células limitadas gobernadas por cerebros y hormonas], en el instinto bruto, ni [pasamos nosotros] por condiciones materiales antes de alcanzar la inteligencia. El Espíritu es [nuestra] fuente primitiva y última del ser; Dios es [nuestro] Padre, y la Vida es la ley de [nuestro] ser”. (cit. C8, 63: 4, —con [cursiva entre corchetes] como sustituciones neutrales de género para “El Hombre es / su “) 

SECCIÓN 3: Bienaventurados los mansos
La segunda sección se centró en la pureza como una cualidad infantil, y la sección tres se centra en la mansedumbre. La sección 3 comienza con la bienaventuranza de Cristo Jesús, “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad”. (cita 10, Mateo 5: 5) Para mí, esta bienaventuranza enfatiza que la mansedumbre es fuerza. La mansedumbre es una voluntad tranquila y clara de hacer lo que es correcto y bueno.

Para una inmersión rápida en el significado de la mansedumbre, considera una quinta tarea … lee el artículo de George Moffett “La mansedumbre es poder, no debilidad”, de la edición de mayo 2019 de El Heraldo de la Ciencia Cristiana (https://es.herald.christianscience.com/espanol/numeros-archivados/2019/5/069-05/la-mansedumbre-es-poder-no-debilidad)

La tercera sección ofrece el ejemplo del niño Samuel oyendo la voz de Dios y preguntando a su mentor, Elí, tres veces si Elí lo estaba llamando. La mansedumbre infantil de Samuel le permite escuchar la voz del Señor. Y la mansedumbre infantil de Elí le permite saber que Samuel está escuchando la voz de Dios. La mansedumbre de Elí es especialmente notable ya que Elí era el sumo sacerdote en este templo en Silo. Si Elí hubiera tenido un pensamiento basado en la edad, tal vez habría pensado que no había forma de que Dios le hablara a un niño inexperto como Samuel. Pero Eli no tuvo un pensamiento basado en la edad. Eli pudo ver lo que estaba pasando (a pesar de ser físicamente ciego, ¡posiblemente tenía más vista que otros!). Esta historia trata tanto sobre la semejanza de niño de Eli como sobre la receptividad de Samuel. Algunos adultos pueden no haber sido tan abiertos como Eli, y pueden haber despedido a Samuel. Pero la mansedumbre de Eli le permitió saber lo que estaba sucediendo. (cita B12, I Samuel 3: 1-6, 8-10, 19, 20) Al final, por supuesto, la mansa escucha de Samuel lo llevó a convertirse en un respetado profeta, sacerdote y en el último juez en Israel … un logro extremadamente raro.

Como dice Mary Baker Eddy, “Librémonos de la creencia de que [los niños están] separados de Dios, y obedezcamos únicamente al Principio divino, la Vida y el Amor. He aquí el gran punto de partida para todo crecimiento espiritual verdadero”. (cita C17, 91: 5)

 

SECCIÓN 4: Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia.

La sección 4 está enmarcada en torno a la bienaventuranza, “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”. (cita B13, Mateo 5: 6) Tal como yo la entiendo, esta bienaventuranza trata de desarrollar lo que Mary Baker Eddy llama “los anhelos del hombre inmortal”. (C 60-61) Estos anhelos, que comienzan con un deseo de bondad y formas de dejar brillar nuestra luz, conducen a la verdadera satisfacción y realización. Nunca estamos satisfechos cuando anhelamos cosas efímeras porque las cosas efímeras, por definición, desaparecen.

Pero, por ejemplo, a medida que anhelamos la capacidad de amar más y amar más puramente, encontramos una satisfacción duradera. Como sexta tarea, considera sumergirte en este concepto de anhelos inmortales leyendo: “The Youth-and-Morality Article”, de Channing Walker (febrero de 1996, The Christian Science Journal. Este articulo no está publicado en español.  Si se encuentra en el Heraldo en francés de19/9/2016.)

 

La sección 4 se refiere a la educación que nos guía “por veredas derechas” por los “caminos de la sabiduría”. (cita B15, Proverbios 4:11) Como leemos en Isaías, “Todos tus hijos serán enseñados Jehová, y se multiplicará la paz de tus hijos”. (cita B14, Isaías 54: 13) Es reconfortante saber que el Señor es nuestro Maestro. Podemos esforzarnos por ser estudiantes dispuestos y ansiosos.

Las citas correlacionadas de esta sección en Ciencia y Salud son útiles para ver un modelo de educación integral y plena… más allá de los edificios tradicionales de ladrillos. Mientras leía estas citas, me di cuenta de que el mejor modelo para un maestro es Cristo Jesús, el Mostrador del camino. Cristo Jesús es la mejor expresión del divino Maestro. Darme cuenta de esto me llevó a releer estas citas, teniendo a Cristo Jesús en mente como un maestro- modelo a seguir. Por ejemplo, considera la declaración de Mary Baker Eddy: “Los pensamientos puros y enaltecedores del maestro [que tiene a Cristo Jesús como un modelo a seguir], constantemente impartidos a los alumnos, llegarán más alto que los cielos de la astronomía …” (cit. C19, 235: 14-16 con [cursiva entre corchetes] añadido).

SECCIÓN 5: Bienaventurados los pobres en espíritu
La quinta sección está enmarcada en torno a la bienaventuranza, “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos”. (cita B17, Mateo 5: 3) La frase “pobres en espíritu” puede ser confundir, porque suena negativa. Según tengo entendido, ser pobre en espíritu significa ser humilde y estar libre de ego. En lugar de buscar ganancias personales, una persona pobre en espíritu es humilde, no egoísta y está naturalmente dispuesta a bendecir a los demás.

Para ilustrar el significado de ser “pobre en espíritu”, la quinta sección usa el ejemplo de Cristo Jesús sanando a los niños pequeños. Cuando los niños se acercaron a Cristo Jesús, los discípulos trataron de rechazarlos, tal vez porque los discípulos no pensaban que los niños fueran dignos de la atención del Maestro. Pero Cristo Jesús vio su valor, su receptividad humilde e infantil y su natural disposición para bendecir a los demás. (cita B18, Mateo 19: 1, 2, 13-15)

En otras palabras, Cristo Jesús pudo ver que los niños eran “pobres en espíritu” — estaban libres de ego y completamente receptivos al Espíritu. Eran puros y libres de un espíritu basado en el ego y, por lo tanto, muy receptivos al Espíritu divino.

 

Como explica Mary Baker Eddy, “Jesús amaba a los niños por estar libres del mal y por su receptividad al bien. Mientras la madurez está vacilando entre dos opiniones o batallando contra falsas creencias, la juventud da pasos fáciles y rápidos hacia la Verdad”.

Continúa: “Una niñita, que ocasionalmente había escuchado mis explicaciones, se hizo una profunda herida en un dedo. Pareció no darse cuenta. Al preguntársele sobre ello, contestó ingenuamente: “No hay sensación en la materia”. Se fue corriendo, con ojos alegres, y añadió poco después: “Mamá, el dedo no me duele “.

“Podrían haber pasado meses o años antes de que sus padres hicieran a un lado sus medicamentos, o alcanzasen la altura mental que su hijita logró con tanta naturalidad”. (cita C22, 236: 30-10)

La descripción de la juventud como dando “pasos fáciles y rápidos hacia la Verdad” no tiene nada que ver con la cantidad de veces que hemos viajado alrededor del sol. Es más bien una mentalidad de ser “pobre en espíritu” y receptivo a la renovación y el refrigerio del Espíritu divino.

La idea juvenil de irse corriendo “con ojos alegres” era una frase favorita de la fundadora de CedarS Camps, Ruth Huff, quien escribió una serie de historias sobre interacciones inspiradoras con sus tres nietos (todos los cuales ahora han obtenido un doctorado) y tituló la colección, “Ojos que ríen“. (El libro se puede comprar en la oficina de CedarS durante el verano).

Una vez, cuando mi hijo mayor tenía cuatro años, su dedo quedó atrapado cuando se cerró la puerta del auto. Habíamos tenido un día muy armonioso, e inmediatamente tuve en claro que la bondad del Amor llenaba todo el espacio y no podía haber nada aplastado en el reino del Amor. Pude abrir la puerta para soltar su dedo, y luego sostuve a mi hijo brevemente antes de que “[corriera] con ojos alegres”. Yo lo sentí como un momento importante para mí, así que traté seriamente de que mi hijo se sentara y me escuchara cuando le explicaba sobre la niña que en Ciencia y Salud se lastimó el dedo y rápidamente supo que “no [había] sensación en la materia”. Y poco después su dedo “no [le] dolía”.

Mi hijo había pasado tan rápido por el incidente del dedo en la puerta del automóvil que la historia debió parecerle irrelevante y preguntó: “¿Qué es un dedosaurus?” (Habíamos estado estudiando dinosaurios toda esa semana). Me reí a carcajadas y el humor de yo estuviera haciendo que la situación fuera excesivamente seria me enseñó a aceptar más fácilmente la receptividad infantil de “[correr] con ojos alegres”. Aprendí una vez más que no todo debe analizarse con seriedad. Los sanadores deben reír a menudo con una expectativa juvenil. Gracias a Dios por la receptividad infantil de mi hijo para ayudarme a mí a alcanzar la alegre “altura mental” que él “alcanzó con tanta naturalidad”. (cit. S22, 236: 30-10, la última oración)

SECCIÓN 6: Bienaventurados los que lloran
La sexta sección comienza con la bienaventuranza, “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación”. (cita 19, Mateo 5: 4) Para mí, esta idea detrás de “Bienaventurados los que lloran” es similar al poema e himno de Mary Baker Eddy, “Oración vespertina de la madre”, que dice:

“Que por la ingratitud, por el desdén,

Por cada lágrima halle, alegre, el bien;

En vez de miedo y odio, quiero amar,

Pues Dios es bueno y Él me hará triunfar”.
(Himnario de la Ciencia Cristiana 208)

La idea que se expresa en el original en inglés de Eddy es, textualmente, que “la pérdida es ganancia” y esta idea puede parecer difícil de entender. Pero, básicamente, cuando perdemos una visión limitada de algo o de alguien, ganamos una visión ampliada y expandida. Y a veces parece que se necesita tomar una pérdida para obligarnos a aceptar una comprensión ampliada. Del mismo modo, somos bendecidos cuando lloramos porque encontramos el consuelo de Cristo y nuestra pérdida es ganancia a medida que descubrimos un sentido más elevado y más satisfactorio del gozo eterno.

Esta bienaventuranza se ilustra con la historia de la mujer gentil (es decir, no judía) pidiendo ayuda porque su hija estaba “gravemente atormentada por un demonio”. Al principio, Cristo Jesús dijo que no él la ayudaría porque le dijo que él había sido enviado solamente a “las ovejas perdidas de la casa de Israel”, y tal vez dijo esto porque estaba probando su receptividad y su fe. Pero la madre le suplicó y le dijo que ella, como un perro, estaría dispuesta a aceptar cualquier migaja de consuelo “que [caiga] de la mesa de sus amos” y asimismo aceptar todo lo que él pudiera ofrecerle en su momento de necesitado lamento. Cristo Jesús escuchó su humilde disposición a aceptar la curación y a obtener por su fe un entendimiento más amplio y expandido. Y, por supuesto, la hija fue sanada en ese mismo momento. (cita B21, Mateo 15: 21-28)

Su pérdida de la voluntad humana, que ganó durante la lamentación, y su disposición a recibir al Consolador, la bendijo para siempre. Cristo Jesús escuchó su disposición a aceptar la curación y a obtener una comprensión más amplia y expandida.

Las palabras de Mary Baker Eddy ayudan a explicar cómo la voluntad de esta mujer de recibir incluso una migaja de consuelo transformó su pérdida en ganancia. Ella escribe: “Todo lo que inspire con sabiduría, Verdad o Amor — ya sea una canción, un sermón o la Ciencia — bendice a la familia humana con migajas de consuelo de la mesa del Cristo, alimentando a los hambrientos y dando agua viva a los sedientos”. (cita C24, 234: 5)

Puede encontrar la ilustración de arriba con información sobre las pruebas de Jesús, y palabras aparentemente groseras acerca de que no es correcto “tomar el pan de los niños y echárselo a los perros” (no judíos), en idioma inglés, en https://www.bbc .co.uk / bitesize / guides / zkrf8xs / revision / 9

Ten en cuenta que en este relato de la curación, Cristo Jesús no interactúa con la hija de la mujer. La humildad y la voluntad de la mujer de aceptar la curación dieron como resultado que la hija fuera sanada. Mary Baker Eddy explica sobre la curación de niños que, “si se trata de un niño pequeño o un bebé, es necesario enfrentar el caso principalmente por medio del pensamiento de los padres, silenciosamente o en forma audible sobre la base antes mencionada de la Ciencia Cristiana”. (cita C25, 412: 13-34)

Para mí, ha sido crucial recordar no confundir esta oración e invertir su significado. El pensamiento tranquilo y cristiano de un padre es receptivo a la curación. Si. Pero esto no significa que los padres tengan la culpa cuando un niño no se encuentra bien. Si un padre se siente culpable o si tiene un sentido de falsa responsabilidad debido a que su hijo no se encuentra bien, entonces esto es lo que necesita ser sanado … la culpa.  Sana el falso sentimiento de culpa y ansiedad. El niño es inocente. Los padres podrían sentir que están entrando en un carrusel interminable de culparse a sí mismos si aceptaran que cada desafío que enfrenta un niño es su culpa. Para liberarse de este ciclo de culpa, la oración más sencilla es entregar al niño al Padre divino, con humildad y mansedumbre. El niño es el hijo de Dios. Y, el padre también es hijo de Dios. He sido testigo de muchas curaciones con mis hijos cuando me daba cuenta de que yo no era la madre o el padre a cargo … Dios es el Padre y Madre de mis hijos y de mí y de todos.

En la historia de Cristo Jesús y la mujer, fue el Cristo quien sanó. Como la madre de esta historia, todos los padres pueden entregar a sus hijos a Cristo, el Consolador, y experimentar la curación. Y sabemos que, “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación”.

SECCIÓN 7: Bienaventurados los pacificadores
La sección final comienza con la bienaventuranza, “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”. (cita B22, Mateo 5: 9) Esta sección enfatiza a los niños reunidos con alegría y armonía, gobernados por Dios. Incluye un mensaje del profeta Zacarías que describe una visión de la “Ciudad de la Verdad” donde las calles de la ciudad están llenas de niños y niñas jugando. (cita B23, Zacarías 8: 3-8)

Esto se relaciona con la pacífica promesa que nos da Isaías: “Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos; y un niño los pastoreará”. (cita B25, Isaías 11: 6; cita C29, 514: 19-29)

La visión de Isaías ofrece una oración maravillosa que puede inspirar nuestra comprensión de las escuelas y los escolares de todo el mundo. Y esta visión profética ayudó a Mary Baker Eddy a ver que “Todas las criaturas de Dios, moviéndose en la armonía de la Ciencia, son inofensivas, útiles e indestructibles”. (cita C29, 514: 18-30)

A lo largo de su vida, Mary Baker Eddy tuvo un profundo amor por los niños y una receptividad infantil de la “armonía final”.

Ella dice: “La disposición de llegar a ser como un niño y dejar lo viejo por lo nuevo, torna el pensamiento receptivo a la idea avanzada. La alegría de abandonar las falsas señales del camino y el regocijo de verlas desaparecer, esta es la disposición que ayuda a acelerar la armonía final “. (citas C22, 236: 28; C28, 323: 33-4)

El hecho de que esta lección bíblica sobre el hombre se centre tanto en los niños puede ayudarnos a darnos cuenta de que todos somos los hijos de Dios, no los adultos de Dios. Todos somos cuidados con ternura por el Padre divino. Puede ser tentador sentir que estamos abrumados con las responsabilidades de los adultos cuando tenemos que comprar nuestro propio papel higiénico y buscar las mejores tarifas para el seguro. Estas cosas mundanas parecen hipnotizarnos haciéndonos pensar en nosotros mismos como adultos. Pero todas estas supuestas responsabilidades se pueden hacer con alegría infantil y con progreso sin esfuerzo. Somos niños. Nuestro Padre divino nos está guiando y protegiendo en cada paso del camino, proporcionando una atmósfera perfecta de alegría y juego. Podemos dejar ir nuestra vieja y decrépita sensación de un yo cargado o agobiado. Podemos dejar de lado las opiniones humanas como la importancia personal, el tradicionalismo y las excusas. Y podemos “dar pasos fáciles y rápidos” hacia el desarrollo de la armonía final. Y recuerda, “… todos vosotros sois hijos del Altísimo”. (TA, Salmos 82: 6)

 

   

 

 

 

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