Join us for the best summer yet!

¡Que todo en la Tierra reconozca que Jesucristo es el Hijo de Dios!

Ideas de Aplicación Metafísica para la Lección Bíblica Trimestral de la Ciencia Cristiana sobre

“Cristo Jesús”
del 21 al 27 de agosto de 2023

by John & Lindsey Biggs, C.S. of Maryland Heights, MO
541 418 1176 johnbiggscs@gmail.com
541 460 3515 biggs.lindsey@gmail.com

Traducción libre de Maria Luisa Heron autorizada por Warren Huff


 INTRODUCCIÓN

La lección de esta semana incluye muchos temas maravillosos, incluyendo el estar despierto y alerta para reconocer que Jesucristo es el Mesías – el Hijo de Dios. ¿Por qué es esto importante? Porque Cristo Jesús es nuestro Mostrador del Camino mostrándonos nuestra relación con Dios. Él eleva nuestro modelo de pensamiento y nos muestra que nosotros podemos hacerlo también.

Notaremos personajes en la Lección de esta semana quienes reconocen que Jesucristo es el Mesías. ¿Quiénes son las personas que reconocen a Jesús como el Hijo de Dios? ¿Quiénes no reconocen que Jesús es el Hijo de Dios? ¿Cuáles son algunas de las más importantes maneras en que podemos traer este reconocimiento del Cristo en nuestras vidas y encontrar resultados sanadores?


 TEXTO ÁUREO

“… el Salvador del mundo el Cristo,”. (Juan 4:42)

Mary Baker Eddy nos da una definición universal del Cristo la que puede aplicar cualquier persona – independientemente de su cultura, edad, bagaje o circunstancias, etc.

El Cristo nos habla a cada uno de nosotros exactamente en el lenguaje y en la forma que la necesitamos. Dios conoce cada corazón, cada mente, y ama cada individual identidad. Cada uno es la autoexpresión de Dios, por lo que tiene sentido que Dios pueda hablar a cada persona exactamente de la manera correcta que tenga sentido para con ellos.

Mary Baker Eddy describe a Cristo en términos universales como: la actividad del bien, la naturaleza divina que nos anima a cada uno de nosotros, y la verdadera voz que nos dice acerca de la naturaleza espiritual de las cosas (ver página 332 de Ciencia y Salud). Es una actividad del bien que resulta en sanación – una conciliación a la realidad espiritual.

En Miscelánea, leemos:

“El que adquiere el conocimiento de sí mismo, el dominio propio y el reino de los cielos dentro de sí, en su propia conciencia, se salva por medio del Cristo, la Verdad”.  (Miscelánea, p. 161:15–17)


LECTURA ALTERNADA

“Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1:6).

Me agrada esta declaración porque nos muestra que es DIOS quien ha comenzado una buena obra en nosotros – no nosotros como seres humanos. Preferentemente, somos nosotros los que estamos respondiendo a la luz divina porque somos “hijos de la luz”. Por lo tanto, es natural y normal que todo en nosotros responda a la luz.

La parábola de la levadura nos da una gran ilustración de cómo funciona esto. La levadura está naturalmente en trabajo – a menudo sin ser vista –  trayendo como consecuencia que toda la masa se convierta en un pan hermoso. Así, de manera similar, la levadura de la Verdad mantiene clarificando e iluminando nuestra conciencia humana hasta que toda cizaña (toda creencia en la materia o el error) desaparece y sólo queda el trigo (una consciencia pura del Espíritu). Así como la masa del pan responde naturalmente a este agente leudante, así respondemos a Dios que ha comenzado la buena obra en nosotros y continuará hasta su conclusión.


SECCIÓN 1 – RECONOCER QUE JESÚS ES EL CRISTO

Esta sección define qué es el Cristo – cómo es expresado por Jesús la naturaleza divina. Por supuesto, el Cristo no se fué cuando Jesús ascendió. El Cristo, el Espíritu Santo, todavía está aquí hoy expresando el bien que necesitamos escuchar. Cristo – el mensaje divino de Dios para nosotros –está siempre comunicando la Verdad. La Verdad calma, niega el error y sana. Comunica nuestra naturaleza divina. Esta es la única voz real que nosotros queremos escuchar.

Claramente, este Espíritu es lo que permitió despertar al discípulo, Simón Pedro, al reconocer que Jesús era el Mesías. No podría haber reconocido a Jesús como el Mesías, a menos que la luz de Cristo también estuviera en Pedro.

“Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios”. (cita B4/I Juan 4:15)

Por lo tanto, Cristo es la actividad del bien constantemente despertándonos a comprender quién es Dios y quiénes nosotros somos como hijos e hijas de Dios. Debe haber sido relevante para Simón Pedro y los discípulos sentir –realmente sentir con su sentido espiritual – que ellos habían encontrado el Camino – el Reino de los Cielos – a través del Mesías, Cristo Jesús.

Jesús estableció su misión en el hecho de que el Reino de los Cielos ya está aquí y es una muy real posibilidad presente. Él demostró a través de la sanación – en ambos mente y cuerpo. Poner los corazones y las mentes de las personas en ordenanza con Dios para que puedan vivir como quienes realmente son la imagen y la semejanza de Dios.

¡Observa que no hubo demora en darse cuenta de esta realidad! ¡Es en un siempre presente y en el ahora! Entonces, el Cristo está aquí hoy para despertarnos al hecho siempre presente de quiénes somos y a dónde realmente vivimos. Cada uno de nosotros es la imagen espiritual y semejanza de Dios y es amado por nuestro querido Padre, quien está tan feliz de satisfacer todas nuestras necesidades. Nosotros podemos orar y saber que nada puede retrasar la plena manifestación del Reino de los Cielos en el ahora.

Al igual que Jesús, nosotros tampoco podemos requerir inteligencia, actividad o vida separada de Dios; entonces sentimos nuestra unidad con Cristo – con el Amor divino – lo que nos hace sentir la tangible realidad de la presencia de Dios.


SECCIÓN 2 – CRISTO PROVOCA UN MOVIMIENTO Y UNA ENERGÍA

 ¡Nicodemo incluso, fue receptivo a la Verdad y al Amor! (cit. B5/Juan 3:1, 2) El Cristo ciertamente ilumina a cada persona que viene a la Tierra – incluso aquellos de quienes no lo esperaríamos – tales como los persuadidos en mantener el statu quo, como este líder religioso y fariseo, Nicodemo.

Esto va de acuerdo con el Evangelio de Juan que dice: “Esa era la verdadera Luz, que alumbra a todo hombre que viene al mundo”. (Juan 1:9)

¿Quién más reconoció a Jesús? ¡Incluso “los espíritus inmundos” se postraban delante de él! Reconociendo que él era el Hijo de Dios, ellos eran extinguidos como resultado (cita B6/Marcos 3:11)

 ¿Quiénes son algunas personas de quienes no pensaríamos que serían receptivas al Cristo, sino que nos sorprenden y lo son? Me viene a la mente el trabajo que nuestros maravillosos Capellanes voluntarios en las instituciones. Aquí hay un artículo maravilloso que habla sobre esto: The healing practice of Christian Science—behind bars  (Christian Science Sentinel March 30, 2020) La práctica de sanación de la Ciencia Cristiana—tras las rejas

Jesús nos muestra que con este reconocimiento del Cristo viene una respuesta – un deseo de hacer algo. Un deseo de compartir esta luz con otros, ayudar y sanar. ¡Trae una actividad, una energía y un movimiento! Cristo es la actividad del bien.

“A la verdad la mies es mucha, más los obreros son pocos; Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies”. (cit. B7/ Mateo 9:37, 38).


SECCIÓN 3 – PERMANECER DILIGENTE A LOS MENSAJES DE DIOS

La historia aquí (cit. B10 / Juan 5) siempre me interesa, porque es un caso distinto en las interacciones de Jesús con las personas que conoce. Ya sea para bien o para mal, la gente siempre lo está buscando, e independientemente de sus opiniones sobre él, ¡la gente le prestó atención! Y luego aquí está este hombre que está tan enfocado en su enfermedad, y en todo aquello que rodea esta enfermedad, que simplemente le dice a Jesús por qué no puede ser sanado en lugar de acercarse ansiosamente para escuchar lo que Jesús tiene que decir.

Ahora, estoy siendo bastante negativo y crítico aquí con este hombre, pero lo estoy haciendo intencionalmente, así que ten paciencia conmigo. Podría ser fácil seguir imaginando cómo pudiera continuar con esta historia. Jesús pudiera haber dicho: “Bueno, parece que sabes lo que estás haciendo, así que te lo dejaré a ti”. Jesús pudiera haber discutido con el hombre, tratando de convencerlo de que había otra manera. ¿Cuáles son algunas otras cosas que Jesús pudiera haber dicho?

Aquí hay otra pregunta. ¿Cuáles son algunas de las cosas que tú o yo pudiéramos decirle a alguien quien pareciera insistentemente en saber “cómo son las cosas”? Ahí, con esa pregunta es el por qué comencé esta sección del MET al ser tan despectivo acerca del hombre en esta historia. Lo que este relato me ha enseñado a través de los años, y tal como lo he considerado, es cuán importante es permanecer en un contexto y atmósfera de nada más que Amor divino y Sus ángeles. Si entrara en una situación y empiezo a elegir las cosas que otros están haciendo mal y lo triviales que están siendo, por insistir en la legitimidad de la discordia, todo lo que voy a ver es lo que está mal. La curación no sucede cuando una persona está muy arriba en lo alto del cielo y mira hacia abajo para ver a todo el vulgo terrenal, con desaprobación en sus problemas y tratando de convencerlos de una curación. En otras palabras, nos encanta levantarnos contra la tentación de ser desdeñosos sobre las circunstancias o contextos de los demás, y en lugar permanecer directamente en la presencia consciente de “…la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo”. (cit. B11/Apocalipsis 12:10)

Pregunté anteriormente de qué otras cosas Jesús pudiera haber expresado. En realidad, a pesar de que esa es una pregunta sin sentido; Jesús, siendo Jesús, sólo podía lograr con amor. No le dio la espalda al hombre cuando no se interesó inmediatamente en él. Permaneció allí, y continuaba ofreciendo su proposición. El hombre todavía necesitaba aceptar la proposición, pero la consistencia de Jesús en volverse a Dios para obtener cualquier información sobre los hijos de Dios le permitió no ponerse perturbado, predicador o indiferente. El permaneció con “La supremacía del Espíritu…” (cit. CS 12/134:14-18) y no se preocupaba por las diversas creencias de los demás. Así como la luz del sol no trata de entrarse en peleas con las sombras, Jesús simplemente siguió siendo él mismo y, al mirar a Dios, vio la verdad sobre el hombre.


SECCIÓN 4 – ¡ESTÁ BIEN APRECIAR LA VERDAD!

 La transfiguración (cit. B/15 Marcos 9:2-7) debe haber sido una experiencia extraordinaria. Es comprensible que Pedro, Santiago y Juan estuvieran aturdidos. Me sonrío dócilmente cada vez que leo esta historia debido a la incómoda declaración de Pedro una vez que se da cuenta de lo que está pasando — sí, seguro que está bien estar aquí. Tal vez simplemente permaneciendo tranquilo en silencio y continuar apreciando la alegría y la maravilla, ¿hubiera estado bien? Es la naturaleza humana el querer capturar en palabras la inspiración que sentimos, y desde luego, sin compartir la inspiración en palabras, no tuviéramos a nuestro Pastor, ni a ningún escrito inspirador, para empezar. Pero a veces esta bien mantenerse callado; como Dios le dijo a Pedro: “Este es mi Hijo amado; a él oíd”. ¡No sientas que tienes que llenar el espacio con tu conversación, querido Peter! Solo escucha lo que Dios está diciendo y mostrando a través de Su Hijo, el hombre ideal y verdadero, Cristo Jesús.

Hace años tuve una experiencia impresionante en la cual me había sentido realmente herido emocional y totalmente perdido. Había pasado toda la mañana rezando – gritando, en realidad, pero con mis deseos de orar – y me quedé sin palabras que decir justamente cerca del amanecer. Y en el espacio del silencio que llenaba donde había estado llorando y gritando, de repente sentí y verdaderamente vi el amor de Dios. El sol surgió a la vista, el rocío brilló como si fueran un millón de fuegos artificiales, las vacas comenzaron a mugir, la brisa de repente llevó el sonido del océano, y sentí, más que escuché, la confidencia de que Dios me amaba, y esto es lo que era la verdad. Todas mis preocupaciones no fueron respondidas punto por punto, pero en el espacio de ese amor vi que esas preocupaciones no eran el centro de mi vida. El Amor, era el centro de mi vida.

Yo escribí sobre esta experiencia en la edición de septiembre del 2010  The Christian Science Journal, el artículo titulado “Un amor siempre presente“.

La razón por la que comparto esta experiencia aquí es que esa mañana fue una de las primeras veces que realmente recuerdo sentir, ver y conocer la totalidad de Dios. Y estoy muy contento de poder compartirla, porque yo sé que puede ser una ayuda para las personas escuchar sobre las formas en que todos hemos experimentado la presencia de Dios, asimismo, me encanta recordar que no necesito tratar de agregar nada a la inspiración. No necesito tratar de capturarla, o preocuparme por tratar de convencer a otras personas al respecto, o tratar de exagerar cuán profundo fue el sentir la presencia del cielo.

 ¡Nosotros NECESITAMOS recordar y reconocer cuándo hemos sentido ese poder transformador de Dios! Y a nosotros nos encanta compartir esas experiencias. Pero también debemos recordar simplemente el disfrutar de la presencia de los ángeles y dejar que nos hablen, sin preocuparnos por la necesidad de capturarlos. El hecho de nuestro pan de cada día, la provisión del Amor divino significa que siempre tendremos lo que necesitamos. Por toda la alegría recopilada de esos momentos de conciencia divina, también podemos regocijarnos en que el mismo amor permanezca siempre presente. Como habla la parábola en la cita bíblica 13, el Sembrador está siempre proveyendo Sus ángeles, y nosotros siempre podemos empapar los sembríos y permitir el florecimiento con su luz. Solo deja hablar a Cristo, permitiendonos ser transformados sin nuestro propio esfuerzo personal. ¡Dios nos ama! ¡Qué tal alegría! 


SECCIÓN 5 – HAY ESPACIO PARA TODOS NOSOTROS – Y EL CAMINO ESTÁ CLARAMENTE TRAZADO

“.. si así no fuera, yo os lo hubiera dicho”. (cit. B17/Juan 14:2 si (a 1º.) Este breve fragmento siempre me hace sentir muy seguro. Jesús nos dijo todo lo que necesitamos saber. Hay una confianza realmente humilde, ¡una confianza basada en la comprensión de la naturaleza de nuestro Padre-Madre como todo bueno! – pero aún se necesita una confianza y una fe sincera, para seguir realmente a Cristo Jesús en todas sus enseñanzas y ejemplo. Y podamos confiar en lo que nos dijo y nos enseñó.

Entonces, en este pasaje específico en el que nos está pidiendo que confiemos. “En la casa de mi Padre muchas moradas hay…” (cit. B17/Juan 14:2 (hasta:) ¡Hay espacio para todos nosotros! No nos quedamos afuera en el frío; nuestro lugar en el cielo no es simplemente un producto potencial del esfuerzo personal, sino más bien en la humildad de seguir la forma en que Jesús enseñó y vivió (ver el versículo final en esta cita bíblica, Juan 14: 6) encontramos nuestro hogar presente y para siempre en el cielo. ¡Vivir de la manera que Jesús enseñó es cómo vemos lo que él vio!

Lo siguiente proviene de la explicación de Mary Baker Eddy en su capítulo de Lecciones Bíblicas de Escritos Misceláneos de un pasaje bíblico diferente, pero que todavía llega aquí, al punto de seguir a Jesús: “Resplandeciendo con la luz de la Ciencia divina, sus palabras revelan el gran Principio de la salvación total. Tampoco podemos dudar de la eficacia de la Palabra divina, nosotros que hemos comprendido su adaptabilidad a las necesidades humanas, y la capacidad del hombre para probar la verdad de la profecía. … “Porque” al seguirle a él comprendéis a Dios y sabéis cómo volveros de la materia al Espíritu para la curación: cómo renunciar al yo, el sentido material, por el sentido espiritual; cómo aceptar el poder y guía de Dios, e imbuirnos de Amor divino que echa fuera todo temor.” (Escritos Misceláneos 1883–1896, 192:18; 194:22–27)

Siempre hay un camino a seguir; la eternidad del Cristo asegura esto, y hay espacio para que todos los que sigan en ese camino celestial hacia adelante. ¡Nadie se queda afuera! ¿Cómo podemos participar activamente en esto y dar la bienvenida a otros en el cielo también?


SECCIÓN 6 – TODOS DOBLEN LA-RODILLAS ANTE CRISTO

“Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne no es de Dios:” (cit. B19/I Juan 4:3)

Qué importante es reconocer que Jesucristo vino de una manera tangible para mostrarnos la naturaleza de Dios y la del hombre. ¡Esto nos muestra que Cristo se manifiesta en la carne – en formas prácticas y sanadoras que bendicen las vidas humanas y nos permiten subir más elevadamente a nuestra naturaleza espiritual!

“… para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla, de los que están en los cielos, y e-la tierra, y debajo de la tierra; Y que toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre”. (Filipenses 2:10, 11)

Con qué humillación tenemos que darnos cuenta de que cada pensamiento, cada actividad tiene que inclinarse ante Cristo – ante el Espíritu y ante la potencia de Dios.

“Poderosos potentados y dinastías entregarán sus honores en la ciudad celestial”. (CS p. 577)

“…   y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces: no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra. (Isaías 2:4)

¿Qué está tratando de jactarse en tu vida por encima del Cristo? Todo lo que no es de Dios, debe caer; no tiene nada en qué apoyarse. Desde que no tiene origen no tiene duración. Retiremos nuestro testimonio de ella y entonces no le queda nada sobre en lo que pudiere apoyarse. La nada está tratando de reivindicar algo para sí misma. Todo debe dar lugar a la espiritualidad y a la perfección de Dios y a la creación de Dios.

“… cuando subordinemos el falso testimonio de los sentidos corporales a las realidades de la Ciencia, veremos esta semejanza y reflejo verdaderos en todas partes”. (Ciencia y Salud, p. 516:6)


SECCIÓN 7 – LA ETERNIDAD DE CRISTO

¡Esta sección apunta a la eternidad de Cristo! Qué importante es darse cuenta de que el Cristo siempre ha estado aquí y siempre estará aquí. Es confiable y constante. Es similar a la ley de la gravedad –– no aquí un día y no al siguiente. Es confiable y consistente, algo que está seguro de que estará allí para ti cuando te despiertas al día siguiente. Es atemporal, universal y siempre presente.

Recientemente fui a un par de charlas interesantes, una fue sobre el Gran Cañón. Fue increíble ver todas las diversas capas de rocas y sedimentos y cada capa que se formó hace millones y miles de millones de años, y hoy podemos disfrutarlas y admirarlas. Otra charla discutió cuántos miles de millones de galaxias existen más allá de nuestro sistema solar, como lo revelan las recientes imágenes del telescopio. Contemplar estos vastos símbolos nos da una idea de cuán infinito es Dios. El Cristo estaba aquí entonces, siempre activo, y es el mismo hoy. “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. (cit. B21/ Hebreos 13:8)

Para finalizar, desde el Apocalipsis, Dios dice: “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es, y que era, y que ha de venir, el Todopoderoso”.  (Apocalipsis 1:8)

American Camp Association

MAIN OFFICE
(November - May)
410 Sovereign Court #8
Ballwin, MO 63011
(636) 394-6162

CAMP OFFICE
(Memorial Day Weekend - October)
19772 Sugar Dr.
Lebanon, MO 65536
(417) 532-6699

Support our mission!

CedarS Camps

Back
to top