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¡RESPONDE A LA LUZ DE CRISTO, TAL COMO LO HIZO SAULO, ¡PARA ASÍ DESCUBRIR LA INMORTALIDAD DE LA CREACIÓN DE DIOS!
Ideas de aplicaciones metafísicas para la Lección Bíblica Trimestral de la Ciencia Cristiana sobre

“Los mortales y los inmortales”
del 9 al 15 de mayo de 2022

por Kathy Fitzer, Lake St. Louis, MO
kathyfitzer@gmail.com

traducción libre de P.Kelly autorizada por W.Huff


INTRODUCCIÓN: A lo largo de esta Lección tenemos la oportunidad de aprender de la transformación de Saulo a Pablo y de su continuada experiencia mientras predicaba a Cristo tanto a judíos como a gentiles. Él les enseña (y también a nosotros) cómo dejar el viejo punto de vista mortal por el nuevo punto de vista de la inmortalidad. El camino no siempre fue fácil. Pero se cambiaron vidas, se difundió la Palabra de Dios, se estableció el cristianismo y se reveló la verdadera naturaleza del hombre a través de la sanidad. Los invito a considerar lo que significa aceptar la luz de Cristo en nuestra conciencia y dejar que brille a través de nosotros, para así ayudar a otros a conocer a Dios. A medida que se revela la Verdad, se desecha la visión mortal limitada y falsificada, y se revela la verdadera naturaleza inmortal del hombre.

EL TEXTO ÁUREO ha sido traducido: “somos embajadores de Cristo; Dios está haciendo su llamamiento a través de nosotros. Hablamos por Cristo cuando suplicamos: “¡Retornen a Dios!” (2 Corintios 5:20, NTV). Mientras leía esta lección, me encontré preguntándome qué más podría estar yo haciendo para tener una influencia similar en el mundo a  la que tuvieron los seguidores de Jesús y Pablo, hace tanto tiempo. La KJV dice: “Os rogamos en el lugar de Cristo, reconciliaos con Dios”. Los invito a unirse a mí para pensar más profundamente sobre lo que significa estar “reconciliados” con Dios – y ayudar a otros a reconciliarse con Dios. Una fuente describe la reconciliación simplemente como “restaurar una relación correcta con Dios”. Encontré útil este artículo de Christian Science Sentinel: https://sentinel.christianscience.com/issues/1964/7/66-28/reconciliation. Tú también puedes encontrar el artículo en el Heraldo en español de abril 1, 1985.

LECTURA ALTERNADA:  Una vez que Saulo se convirtió, tomó muy en serio la responsabilidad de compartir las buenas nuevas del mensaje de Jesús. Para él era importante que la gente se diera cuenta de que no estaba simplemente predicando palabras vacías. Estaba comunicando el espíritu de la Palabra. Como dijo, “la letra mata, mas el espíritu vivifica” … “donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”. Aunque muchos en Corinto habían aceptado las enseñanzas de Cristo Jesús y permitían que sus vidas sirvieran como ejemplos de esta enseñanza, irónicamente, también tenían dudas sobre la legitimidad de Pablo. Pablo trató de mostrarles que ellos eran en realidad la evidencia de la verdad de lo que estaba predicando. Como la versión The Good Word (La Buena Palabra) traduce el versículo 3, “Está claro que ustedes son la carta de Cristo, escrita como resultado de nuestro ministerio. Ustedes son una carta escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; una carta no escrita en tablas de piedra, sino en tablas de corazones humanos” (2 Corintios 3:3).

Se me ocurre que algunos de nosotros (o aquellos a quienes conocemos y amamos) en ocasiones pueden haber dudado de la eficacia de la Ciencia Cristiana, incluso cuando nuestras vidas (o las de ellos) pueden haber sido moldeadas por sus enseñanzas. Quizás, después de la Escuela dominical, o durante un tiempo oscuro, nosotros (u otros) nos hayamos alejado. Pero, el Cristo está siempre activo y siempre presente. En cierto sentido, cualquiera que haya sido expuesto e influenciado por esta Verdad es una epístola de Cristo – habiendo sido escrita en el corazón, la verdad del ser nunca deja realmente la conciencia.

Al pensar en compartir las enseñanzas de Cristo (compartir la Ciencia Cristiana), debemos recordar que nuestras acciones se escuchan mucho más fuerte que nuestras palabras. Y necesitamos entender que todas y cada una de las habilidades que tenemos provienen de Dios. No son de nuestra propia fabricación. Como escribió Pablo: “No que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos; sino que nuestra competencia proviene de Dios” (2 Corintios 3:6). Eso es cierto en todas las áreas de la vida. El cómo de lo que hacemos es mucho más importante que el qué.  ¡Y empezar por Dios —por el Espíritu— es esencial! Tengamos cuidado de escuchar y estemos dispuestos a pensar fuera de la caja de un modelo mortal. Eso no significa que desechemos toda tradición. ¡Simplemente, no hacemos algo porque sea una tradición! Confiamos en Dios (el Espíritu) para guiarnos y revelarnos la naturaleza inmortal (ilimitada) de todas las cosas. Cristo ha levantado el velo de la mortalidad para que la gloria (el brillo) de Dios, que se vio en Cristo Jesús, se pueda ver en nosotros – y en todos los que lo siguen a Cristo.

SECCIÓN 1: LA LUZ DE CRISTO DESPLAZA LAS TINIEBLAS Y REVELA LA INMORTALIDAD DEL HOMBRE

 Isaías le dice a Israel (y a nosotros) que no hay nada que temer, porque Dios ha redimido a Su pueblo, los ha liberado de la servidumbre y los ha librado de cualquier daño o problema.       ¡Qué fuente de consuelo es darse cuenta de que Dios conoce a cada uno de Sus hijos, llama a cada uno por su nombre, reclamándolos como Suyo (cita B2, Isaías 43:1)! Aunque las cosas parecían oscuras en el momento en que escribía Isaías, aquí había una promesa de que el Cristo vendría y, de hecho, siempre está presente (cit. B3, Isa. 42: 1, 5-7).

Esa profecía se cumplió con la venida de Cristo Jesús. Él iluminó el pensamiento e introdujo un nuevo pacto donde la ley de Dios estaba escrita en los corazones individuales. Él abrió los ojos ciegos y liberó a las personas de las creencias mortales que las aprisionaban. Antes de ser crucificado, Jesús oró para que la luz de Dios brillara con tanta fuerza a través de él que su vida “glorificara” a Dios – que la luz que él expresaba hiciera que las personas se tornaran a Dios para que lo conocieran a Él. Hoy, como en la época de Jesús, la gente siempre está buscando maneras de vivir una vida más larga y plena. Jesús explicó que la manera de experimentar la vida eterna es conocer a Dios y a su Cristo (cit. B4, Juan 17: 1,3).

Pablo profundiza en esa idea, explicando que el Reino de Dios no se hereda a través de la carne y la sangre, a través de medios mortales. Más bien, el pensamiento debe revestirse de pensamientos incorruptibles e inmortales, siguiendo el ejemplo de Jesús. La victoria está asegurada si somos firmes en seguir el ejemplo de Jesús (cit. B5, I Corintios 15: 50, 53, 57, 58).

Creo que es útil pensar en el pensamiento de la ropa (de revestirse), porque es una acción positiva. No tenemos que cambiar – ni arreglar – nada. Solo estamos vistiendo un sentido desnudo de las cosas con lo que es verdad. Mary Baker Eddy dice, “los mortales son las falsificaciones de los inmortales” (cit. C5, 476: 1, 3). Una falsificación es una representación falsa de la cosa real. Puede parecer idéntica al original, ¡pero carece de legitimidad! Una falsificación no es una realidad fallida… ¡nunca fue real! Del mismo modo, “los mortales no son hijos de Dios caídos” (cit. C5, 476: 13-16). Por lo tanto, no estamos trabajando para arreglar un mortal más de lo que estamos tratando de arreglar un billete falso. Estamos deshaciéndonos de lo falso —despojándonos del erróneo concepto mortal— para que se pueda ver lo real (el ideal del Cristo) (cit. C6, 430: 3-6)

SECCIÓN 2: HAZTE NUEVO RESPONDIENDO A LA LUZ DEL CRISTO

Mi sensación es que Saulo no era una mala persona, ¡simplemente estaba mal orientado! Pensó que estaba haciendo lo correcto al perseguir a los cristianos. Pero, una vez que vio la luz – literal y figurativamente – se convirtió en el defensor más fuerte del cristianismo. Sea cual sea el lado que defendía, ¡se entregaba por completo! La luz de Cristo que brillaba en la conciencia de Pablo era tan brillante que literalmente lo cegó. Metafóricamente, se volvió ciego a sus viejas creencias y estaba listo para cambiarlas por una nueva comprensión. Su bautismo lavó las viejas percepciones erróneas y purificó su pensamiento (cit. B7, Hechos 9: 1-5, 8, 10-12, 17, 18). Cuánta humildad expresó al hacer ese completo giro cuando “contempló por primera vez la verdadera idea del Amor…” (cit. C8, 326: 25). ¡Más tarde predicó ese Amor!

¡A veces se necesita un golpe en la cabeza, por así decirlo, para despertarnos! Otras veces es solo un despertar suave y gradual. De cualquiera de las dos maneras, todo lo que realmente importa es que despertemos… que abandonemos la visión mortal y falsificada de las cosas, y veamos la realidad pura (cit. C10, 409: 20). Encuentro útil pensar en Saulo/Pablo cuando estoy tentado a sentirme culpable por cómo he actuado o respondido a personas o situaciones en el pasado. La luz de Cristo está continuamente brillando e iluminando el pensamiento. Así que es natural para nosotros crecer y que nuestra comprensión se expanda. Si, después de la conversión, Saúl hubiera perdido el tiempo rumiando sobre el pasado, no podría haber logrado todo el bien que hizo. La pregunta que debemos hacernos es: “¿Estamos respondiendo a la luz? ¿Está el pensamiento renunciando al modelo mortal, rechazando las reacciones mortales y abrazando lo inmortal? Entonces podemos confiar en que nosotros – y aquellos a quienes hayamos lastimado u ofendido previamente – estaremos “’escondido[s] con Cristo en Dios’, con la Verdad en el Amor divino, donde el sentido humano no ha visto al hombre” (cit. C11, 325: 10). ¡Y todo está bien! Hace poco vi en un letrero… “no arruines lo bueno de hoy pensando en el dolor de ayer”. ¡Tiene sentido!

SECCIÓN 3: HAY QUE TENER EL VALOR DE ENFRENTAR LAS PRUEBAS. ¡LA VICTORIA VENDRÁ!

Supongo que es comprensible que Saulo tuviera problemas para ser tomado en serio en Damasco inmediatamente después de su conversión. Aunque reunió referencias de la Biblia hebrea (o sea, el Antiguo Testamento) de una manera tan fuerte y lógica que los judíos realmente no podían discutirlo, eso tampoco significaba que lo aceptaran. Amenazaron con matarlo, esperando en las puertas de la ciudad de Damasco para capturarlo. Sin embargo, haba judíos que si aceptaron el argumento de Pablo y se convirtieron en sus seguidores. Lo salvaron bajándolo en una canasta a través de una abertura en la muralla de la ciudad. Los judíos no fueron los únicos confundidos. Aunque Pablo estaba ansioso por unirse a los discípulos de Jesús en Jerusalén, ¡tenían miedo de creer que realmente había cambiado! Sin embargo, cuando Bernabé (un seguidor de Pablo, y luego compañero de viaje) respondió por él, fue aceptado. Una vez que se disipó el miedo, las iglesias florecieron (cit. B9, Hechos 9: 19-27). ¡Victoria para todos!

Así como Saulo/Pablo no se dejó intimidar por la ira y el temor que enfrentó mientras abogaba por Cristo, la Verdad, así también se nos exige tener coraje. Como dice Mary Baker Eddy, “La determinación de mantener el Espíritu en las garras de la materia es el perseguidor de la Verdad y el Amor. …. El error se repite a sí mismo. Los desafíos enfrentados por los profetas, discípulos y apóstoles, ‘de los cuales el mundo no era digno’, esperan, en alguna forma a todo pionero de la verdad” (Cit. C14, 28: 6, 22). Ella continúa diciendo: “si echas tu barca sobre las siempre agitadas pero saludables aguas de la verdad, encontrarás tempestades”. Pero ella nos anima a no desanimarnos. Vamos a “ganar y [ceñirnos] la corona” (cit. C15, 254: 27).

Podemos estar muy animados por el ejemplo que Pablo y los otros discípulos nos dieron. Hoy, nuestro mundo parece totalmente inmerso en la materia – citando innumerables causas materiales, medidas materiales y soluciones materiales – que tratarían de gobernar nuestras vidas. Constantemente hay nuevas formas de rastrear nuestros patrones mortales con relojes inteligentes y teléfonos inteligentes, y anillos y pulseras inteligentes. Debemos tener cuidado de no ser absorbidos por ellos. Debemos tomar una posición para rechazar el modelo mortal y demostrar que verdaderamente el hombre es inmortal, entero, completo y que responde sólo a Dios. Es probable que la gente nos presione para que nos ajustemos a los tipos de pensamiento más populares. Pero, si razonamos correctamente, creceremos para así salir de las falsas creencias del hombre de polvo representado por Adán. Y a medida que compartimos lo que sabemos a través de palabras y acciones, el corazón receptivo escuchará, y también se le abrirá el camino. Así, la victoria de la corona del dominio del hombre será ganada y llevada. (“… ganar y ceñirse la corona.” CS, 254:31)

SECCIÓN 4: EL CRISTIANISMO ESTÁ ESTABLECIDO SOBRE LA ROCA DEL CRISTO

Solo como un poco de información sobre el contexto, para ayudar a poner la cita B11, Hechos 11:1, 21-26 en perspectiva… Antioquía estaba ubicada en el área centro-sur de la actual Turquía. “Fue el hogar de muchos judíos de la diáspora—los deportados a través del cautiverio que habían optado por permanecer viviendo fuera de Israel pero mantuvieron su fe judía. Estos hebreos se dedicaban a los negocios y disfrutaban de plenos derechos de ciudadanía en la ciudad libre de Antioquía de Siria. A través de ellos, muchos gentiles de Antioquía fueron atraídos al judaísmo y, finalmente, al cristianismo. … La intensa persecución que estalló en Jerusalén después de la muerte de Esteban hizo que algunos creyentes judíos huyeran a Antioquía de Siria (Hechos 11:19). Cuando los líderes de la iglesia de Jerusalén se enteraron del considerable número de conversiones de gentiles que tenían lugar en Antioquía, enviaron allí a Bernabé para ministrar a la creciente congregación cristiana. Bernabé buscó al apóstol Pablo en la ciudad de Tarso y lo llevó a Antioquía, donde juntos enseñaron a la asamblea mixta de creyentes judíos y gentiles durante todo un año. https://www.gotquestions.org/Antioch-in-the-Bible.html ).

Me encanta la idea de que las buenas nuevas de Cristo se difundieron por primera vez en Antioquía simplemente por judíos conversos individuales, que compartían con sus vecinos, (incluidos los gentiles), lo que habían descubierto que era verdad. ¡Hay una buena lección para nosotros allí! Hablo por mí misma cuando digo que tengo mucho para mejorar en esa área. ¡Sospecho que no estoy sola! Trato de dejar que mi luz brille… pero la reticencia o la timidez o lo que sea todavía me tientan. Los invito a unirse a mí para tratar de hacerlo mejor. Cuando un recién llegado viene a nuestra iglesia o a una conferencia, o cuando tenemos la oportunidad de compartir la Ciencia Cristiana dondequiera que nos encontremos, no dudemos en reconocer el pensamiento receptivo y “dales un vaso de agua fría en el nombre de Cristo, y jamás temas las consecuencias.” (CS pag. 570:16) Alguien recientemente compartió conmigo el amor nutriente que sintió primeramente de parte de un asistente en la Sala de Lectura, y luego de personas en una iglesia de la Ciencia Cristiana a la que asistía. La Ciencia Cristiana cambió su vida. Ella, a su vez, está compartiendo esta bendita Ciencia con otros.

Estaba pensando que después de plantar la semilla, el Bernabé y el Pablo de nuestros días pueden aparecérseles a un nuevo buscador de la verdad bajo la forma de las publicaciones periódicas de la Ciencia Cristiana, o de Ciencia y Salud, o de conferencias, Salas de Lectura, servicios religiosos, practicistas y maestros, pero nosotros… ¡No podemos olvidar hacer nuestra parte! Pensando más en la definición de Iglesia en el Glosario de nuestro libro de texto, vemos que la iglesia es un poder viviente – no solo un lugar para ir los domingos y miércoles. Incluso en aquellas áreas donde actualmente no hay una iglesia física, ¿no podemos cada uno de nosotros expresar activamente la idea de la iglesia mientras buscamos oportunidades para ser encontrados “elevando la raza, despertando el entendimiento dormido… echando así fuera demonios o el error y sanando a los enfermos?” (cita C19, 593:15)? ¿Cómo es posible que nos quedemos con este maravilloso regalo para nosotros solos? “La Ciencia Cristiana y el cristianismo son uno” (cit. C20, 372: 18-19). Entonces, seamos tan ardorosos como los primeros cristianos – ¡y bendigamos a nuestro mundo!

SECCIÓN 5: LA EFICACIA SANADORA DEL CRISTIANISMO Y DE LA CIENCIA CRISTIANA

Esta sección se enfoca en la curación. Se comparte el ejemplo de Pablo sanando a un hombre de Listra que había estado lisiado toda su vida (cit. B13, Hechos 14:8-10). Estaba escuchando a Pablo hablar. Al percibir la fe del hombre, Pablo le ordenó que se pusiera de pie. ¡El hombre no solo se puso de pie, sino que saltó y caminó! Qué ejemplo para nosotros en términos de expectativa – en dos niveles. ¿Tenemos el coraje cuando oramos por otros – o por nuestro mundo – para hablar con autoridad y con la expectativa de que se produzca la curación? Y, ¿tenemos la expectativa de una respuesta al tratamiento, ya sea que recibimos de otros o que nos damos a nosotros mismos – como obviamente lo hizo este hombre, sin dudar en tomar acción?

Tengo un par de experiencias que ilustran la validez de adoptar este tipo de postura tanto desde la perspectiva del practicista como del paciente. Primero, como paciente. Pido disculpas si he compartido este ejemplo anteriormente, pero significó mucho para mí. Estuve en Egipto hace unos años con mi esposo y algunos amigos. De repente me sentí muy enferma y débil. Era al comienzo de lo que esperábamos que fuera una gira bastante extenuante. Nos preguntamos si necesitaríamos volar a casa en lugar de continuar con nuestros planes. Afortunadamente, pude enviar un correo electrónico a una practicista. Ella respondió rápida y amorosamente, compartió algunas ideas y dijo que me daría tratamiento. Lo que recuerdo es que realmente no me concentré en ninguna de las ideas específicas. Simplemente sentí tal convicción de que podía confiar en el efecto del tratamiento de la Ciencia Cristiana que se estaba dando, como confiaría en el efecto de ir a Jesús (o a Pablo) para la curación. Casi inmediatamente sentí alivio. Pude cenar, dormir bien y subir a la cima dentro de la Gran Pirámide sin ningún efecto negativo al día siguiente. La autoridad de Dios es tan sólida hoy como lo ha sido siempre.

Y, luego, como practicista. Acababa de empezar a estar disponible para ayudar a otros a través de la oración. Tenía una familia joven y estaba ocupada preparando la cena cuando recibió una llamada de que la hija de un amigo estaba experimentando síntomas graves parecidos a los de la gripe. Aunque a menudo es bueno salir y estar quieta en oración, no me pareció posible hacerlo esta vez. Entonces, continué haciendo la cena con mis dos pequeños a mi lado, pero me acerqué a Dios con todo mi corazón y sentí la autoridad de Cristo declarando que este ser querido estaba completa e intacta y ¡no podía sufrir! ¡¡Estaba bajo el control de la Mente!! Sentí tal convicción – y no preocupación ni miedo. El teléfono volvió a sonar muy pronto, diciendo que todos los síntomas habían desaparecido y que la niña estaba bien. Y ella permaneció así. Decir que estaba agradecida es quedarme corta. Me encantaría decir que todas las curaciones han sido así de rápidas. ¡Pero experiencias como esta nos muestran que es posible y eso me da esperanza y determinación para seguir creyendo y aferrándome a lo que es verdad! Como escribe Mary Baker Eddy, “el cristianismo está demostrando de nuevo la Vida que es Verdad, y la Verdad que es Vida, mediante la obra apostólica de echar fuera el error y sanar a los enfermos” (cit. C21, 97:31-34).

La evidencia del poder de Dios para sanar atraviesa toda la Biblia. El salmista habla de Dios iluminando nuestras tinieblas, liberándonos de todo tipo de dificultades y haciendo posible lo que parecía imposible (cit. B12, Salmo 18: 28, 29, 33). La Ciencia Cristiana, siendo una Ciencia, establece el cómo de la curación. La última cita en esta sección nos dice que necesitamos “mirar más allá de las formas evanescentes, finitas” para “adquirir el verdadero sentido de las cosas”. Necesitamos mantener nuestra mirada “en el reino inescrutable de la Mente”. Y, “tenemos que mirar hacia dónde queremos caminar, y debemos actuar como poseyendo todo poder derivado de Aquel en quien tenemos nuestro ser” (cit. C26, 264: 7). Incluso antes de que cambie la evidencia, podemos – y debemos – mantener el pensamiento fijo en el modelo perfecto y avanzar hacia delante con expectativa y autoridad.

SECCIÓN 6: LA INMORTALIDAD NO ESTA LÍMITADA POR LA MORTALIDAD

Dios es cognoscible – al alcance de la mano. Pablo reconoció que la gente de Atenas era extremadamente religiosa (traducido como “demasiado supersticioso” en la KJV). Pero, aún no conocían al Dios que Pablo sabía que era omnipotente y omnipresente. Los atenienses tenían altares a muchos dioses, incluido uno “AL DIOS NO CONOCIDO”. Estaban cubriendo todas las posibilidades. Pero, el Dios que Pablo reveló no era solo otro dios que ellos necesitaban buscar. Pablo les enseñó sobre el Dios que es el Espíritu, en quien “vivimos, nos movemos, y somos” (cit. B15, Hechos 17: 22-25, 28). Este era un concepto muy diferente a los que se tenían anteriormente. Pero, ¡cuán liberador!

Pensar en Dios de esta manera exige que tengamos que pensar en nosotros mismos de manera diferente. Si vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser en Dios – en el Espíritu, en la Mente – debemos ser inmortales (ilimitados e incapaces de destrucción) porque Dios es ilimitado e incapaz de destrucción. Como leemos en Ciencia y Salud, “Dios expresa en el hombre la idea infinita desarrollándose a sí misma para siempre, ampliándose y elevándose más y más desde una base ilimitada” (cit. C30, 258:11-15). ¡Eso es taaan liberador!

Pablo habló del nuevo hombre . Esta novedad nos permite dejar atrás las limitaciones previamente aceptadas y salir de cualquier caja o conjunto de etiquetas que hayamos aceptado para nosotros mismos o para los demás.

La inmortalidad no es algo vagamente intangible. Es la realidad de nuestro ser. A medida que rechazamos la creencia de que somos mortales y estamos atrapados en cualquier forma por la materia — un cuerpo humano, una mala relación, un organismo gubernamental o empresarial, recursos limitados, etc., somos libres de ver (y experimentar) nuestra naturaleza inmortal, que es nuestra única naturaleza, aquí y ahora. En la medida en que vislumbremos, y luego lleguemos a comprender, la Ciencia de la creación, cualquiera sea esa medida, aparecerá la naturaleza verdadera, espiritual e inmortal de toda la realidad. El mortal no se vuelve inmortal. El mortal siempre fue una falsificación. Más bien, la visión limitada es reemplazada por la visión ilimitada. La naturaleza espiritual del hombre, (que siempre ha estado presente, aunque ocultada por la niebla de la creencia mortal), ahora es vista. Eso es lo que llamamos curación – que en verdad es simplemente la revelación del universo de Dios, en el cual realmente vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser. No está fuera de alcance. ¡Nuestros ojos pueden ser abiertos, tal como lo fueron los de Saulo!

 

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